El campo también merece aplausos

La crisis del coronavirus debiera servir para reeditar de alguna manera el vínculo entre el campo y la ciudad. La mayoría de la gente desconoce de dónde salen los alimentos que consume.

Todas las actividades vinculadas al campo decidieron iniciar diversas campañas para destacar la importancia de la producción de alimentos en plena pandemia.

Desde que se inició la cuarentena obligatoria dispuesta por el Gobierno nacional el 20 de marzo pasado, el sector agropecuario salió a destacar en conjunto la importancia de la producción primaria de alimentos en la vida diaria de los argentinos.

La estrategia consistió en mostrar -a través de videos explicativos- cómo funciona la cadena de valor agropecuaria para que, en definitiva, los alimentos lleguen a la mesa de los ciudadanos en pleno parate de la economía por el coronavirus.

El Decreto de Necesidad y Urgencia incluye, lógicamente, a la agroindustria entre las actividades exceptuadas de la cuarentena obligatoria ya que se trata de un sector estratégico no sólo por la producción de alimentos sino también por la generación de dólares genuinos.

Los exportadores, la molinería, los transportistas, los frigoríficos, las economías regionales, la industria avícola y demás ámbitos rurales comenzaron a remarcar en redes el rol que cumplen en el marco de una pandemia con consecuencias aún desconocidas.

Para tener una idea, solo entre los molinos elaboradores de harinas, hay alrededor de 20.000 trabajadores abocados en el interior a que los alimentos cuya materia prima es el trigo lleguen en tiempo y forma a los principales centros urbanos del país.

Sin embargo hay una falta de reconocimiento de la sociedad, al respecto.
Es que el reconocimiento constante va dirigido principalmente a los trabajadores de la salud, de las fuerzas de seguridad y a los recolectores de basura que continúan desarrollando tareas.

La crisis del coronavirus debiera servir para reeditar de alguna manera el vínculo entre el campo y la ciudad. La mayoría de la gente desconoce de dónde salen los alimentos que consume.

Y, cuando la gente sale a sus balcones, todas las noches a las 21 hs. debería incluir en sus aplausos a los trabajadores del campo, grandes, medianos y pequeños, que todas las mañanas salen de sus hogares para cumplir con la noble función de llevar el alimento a la mesa de los argentinos.