La cantidad y calidad de la miel depende de lo que hagamos hoy

La invernada es un período fundamental porque, desde ahí, nacerán las nuevas generaciones que serán las encargadas del crecimiento de la colmena y la realización de una buena cosecha.

La operación más importante de manejo que se debe planificar en el año es la preparación de las colmenas para la invernada, garantiza que el apiario pueda sobrevivir en el invierno y arrancar la primavera de manera óptima.

Desde el Instituto Nacional de Tecnología (INTA) a través de Programa Nacional Apícola del INTA (PROAPI) ha generado un sendero tecnológico para sistematizar y estandarizar las labores apícolas, que incluye la preparación de la colmena para la invernada.

En sus programas recomiendan en distintos medios la utilización de distintos elementos para la próxima producción en la temporada de invierno. La apicultura como actividad profesional ha crecido y desarrollado en tecnología, capacitación e infraestructura en estos últimos 30 años, por lo que es necesario comprender que el manejo de la colmena se refiere a un conjunto de operaciones realizadas en post de un objetivo definido y que tendrán un resultado previsible.

El organismo recomienda como preparar las colmenas en invernada para la producción de miel.

Para asegurar el desarrollo primaveral, debemos ingresar al receso con colonias bien pobladas, sanas y bien nutridas. Pasos para realizar una buena preparación de colmenas para la invernada es necesario:

La invernada en cámara de cría permite reducir la población al mínimo sin perjudicar la supervivencia de las mismas.

– Controle las reservas nutricionales energéticas (miel) y proteicas (pan de polen)

Mientras que en primavera se busca desarrollar el nido de cría, en el otoño se buscará incorporar la cantidad de reservas suficientes para pasar el invierno.

El alimento que se incorpore dependerá de la cantidad de reservas que las abejas hayan recolectado naturalmente.

Al terminar la cosecha la colmena dejar más de 6 cuadros de reservas y realizar el bloqueo de la cámara de cría como se mencionó anteriormente. – Bloquee de la cámara de cría con jarabe de azúcar en grandes volúmenes durante un corto tiempo.

Al producir el bloqueo de la cámara de cría se genera un corte o al menos una disminución de la postura de la reina, por lo tanto la última camada de cría no tendrá que alimentar nuevas generaciones y las proteínas ingeridas a través del consumo del polen serán direccionadas a generar reservas corporales para las abejas invernantes.

Además se acortará el ciclo de reproducción de varroa para que los tratamientos sean más eficientes.

– Realice el monitoreo de varroa previo a la aplicación del tratamiento de control y una vez finalizado, para verificar su eficacia.

Durante todo el año debemos mantener controlada la carga de varroa, pero es sumamente importante una baja carga poscosecha.

Si se logra mantener una baja carga de varroa las abejas lograrán incorporar gran proporción de las proteínas ingeridas.

– Realizar una inspección de otoño: inspeccionar la totalidad de las colmenas en otoño para poder determinar la prevalencia de las principales enfermedades tales como loque europea, loque americana y cría yesificada, como así también monitorear la presencia de varroa y nosema.

Esto nos permitirá desarrollar acciones correctivas en el caso que se detecte alguna de ellas. También se deberán identificar las colmenas huérfanas y zanganeras.

– Categorizar las colmenas: esta categorización nos puede brindar información sobre lo que sucede desde que las colmenas entran al invierno hasta su salida y el arranque primaveral.

La misma se puede realizar una vez producido el bloqueo de las cámaras de cría junto con la inspección del apiario. – Sea eficiente en el tiempo de inspección para evitar el pillaje. – Al trasladarse, hágalo en forma responsable, cuídese y cuide a su comunidad – Siempre ante cualquier duda no deje de comunicarse con el técnico de la zona

Experiencias a campo

La intervención en la Cuenca del Salado se basa en una red de promotores que trabajan junto a apicultores asociados, utilizando una herramienta muy valiosa: los Grupos de Cambio Rural (CR) o Profam y al trabajo en equipo junto a técnicos y Agentes de Proyectos de INTA.

Esto ha permitido profundizar el trabajo en el campo y desde allí generar una retroalimentación continua con la investigación. La información fue recolectada en 120 apiarios y de 4350 colmenas de productores pertenecientes a grupos de CR.

Los apiarios tienen un 80% de nivel de población lo que implica un nivel de mortandad muy bajo en el periodo invernal.

En la prevalencia de enfermedades ideal que deben tener los apiarios que manejan los productores cuando la colmena está ingresando al período invernal.

Si las colmenas están sanas y bien alimentadas el apicultor no tendrá inconveniente, ni bajas en sus colmenares.

La invernada es un período fundamental porque, desde ahí, nacerán las nuevas generaciones que serán las encargadas del crecimiento de la colmena y la realización de una buena cosecha