“Las Pymes agropecuarias no tienen espaldas para resistir”

Lo afirmó Pablo Vernengo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).»Hay mucha preocupación; nada es alentador; se esperan pérdidas muy importantes». Dijo que las pymes agropecuarias -que son mayoría en las economías regionales- van a necesitar mucho apoyo por parte del Estado.

«Vamos de a pasos. Ahora queremos terminar con las cosechas en marcha y llegar a las góndolas -continuó expresó Vernengo, el hombre de Came-, pero sabemos que todo será más difícil».

Contó, por ejemplo, que una pizzería porteña importante rechazó un pedido de muzarella de una usina láctea porque cerró por el decreto.
En tanto, no le canceló una «deuda significativa, la que dejó para después del 1° de abril. Hará falta acompañamiento financiero para seguir».
Por su parte, El presidente de la Cámara Argentina del Maní, Eduardo Nervi, afirmó que están siguiendo la situación «minuto a minuto» y acatando totalmente las nuevas reglas «porque es lo que hay que hacer. Hay un compromiso claro en colaborar para evitar la expansión» del virus.
Mantienen contactos con la cartera de Agricultura de la Nación que les consultó sobre qué cuestiones de lo vigente podría generar problemas en la exportación.

La cosecha está por comenzar así que hay movimiento de camiones y gente que debe venir de otras provincias a Córdoba, núcleo de la producción, para trabajar.
Habrá algunas incomodidades, pero confiamos en que se superarán», dijo Nervi. De la producción manicera, 85% se exporta y el resto se utiliza en la industria de la alimentación local.
Ocurre que varios sectores de las economías regionales están en plena cosecha, como peras y manzanas, nueces, almendras, vendimia, y hay preocupación no solo porque proyectan un mercado interno deprimido, exportaciones a la baja, sino porque hay menos mano de obra disponible ya que hay quienes prefieren no trasladarse en medio de la emergencia por el coronavirus.
Un problema adicional es que los jornaleros que deben cobrar casi todos lo hacen en efectivo porque no están bancarizados. Los empleadores ya adelantaron a las autoridades del Ministerio de Agricultura la necesidad de encontrar una salida.

Los productores citrícolas de Entre Ríos llevaron esa preocupación a Came porque no cuentan con efectivo para liquidar jornales. Están pendientes de una respuesta oficial. Esa inquietud es extensiva a todos los sectores.
La producción de yerba proyectaba un muy buen 2020, Alberto Re, presidente del Instituto Nacional de la Yerba, apuntó que el nuevo panorama genera inquietud: «Venimos de un 2019 récord en ventas internas y exportaciones, incluso enero fue muy bueno en embarques y en el consumo argentino.
Las perspectivas cambiaron, Líbano (nuestro principal cliente) entró en default y la pandemia impacta en el resto. También la necesidad de cambiar el hábito de consumo en la Argentina, haciéndolo de manera individual, podría generar ruidos. Promocionamos esa modalidad y el uso de la yerba en otras formas».
El Ministerio de Agricultura se comprometió con Came a analizar líneas de prefinanciación para exportaciones a China de producciones como el tabaco y la cereza que, hasta diciembre, contaban con ese apoyo de parte de los propios clientes y se cortó.
También se trabaja para garantizar que los camiones de Brasil puedan ingresar para retirar parte de las peras y manzanas que van a ese destino desde el Alto Valle de Río Negro.
Un problema extra es el que hay con los cajones de madera para las frutas. Los aserraderos no están contemplados en el decreto presidencial que exceptúa al agro como para tener actividad y hay empresas que no tienen stock para poder continuar. En Salta, la Cooperativa Tabacalera no opera porque tampoco está encuadrada como excepción.