Producción Ovina: «no solo de la vaca vive el hombre»

En los últimos años la producción ovina empezó a jugar un papel protagónico en la economía argentina, y además genera muchos puestos laborales en cada uno de los eslabones del proceso productivo.
En diferentes regiones de nuestro país la producción ovina se posiciona como una de las actividades más importantes del sector agropecuario en Argentina, ya que resulta clave por la generación de ingresos, en virtud de la venta de sus productos dentro y fuera del país, tanto por su capacidad de abastecer el consumo familiar.
Tradicionalmente la producción ovina argentina, se orienta a la explotación de tres productos: lana, carne y cuero.

Por décadas, la lana se ha destacado, alcanzando mejores resultados económicos, en especial, en la región patagónica. Esto ha ocurrido en virtud de ser un artículo fácil de comercializar tanto por su carácter no perecedero, como por el hecho de no demandar la faena de plantel.
En la actualidad, la producción de ganado ovino se desarrolla, fundamentalmente, en las regiones litoral, patagónica y de la pradera pampeana. 
Determinadas áreas concentran de la producción de ovinos para la comercialización de carne, todas las provincias argentinas producen el ganado para la obtención de lana. Dentro de la producción, la de leche y sus derivados también ocupa un lugar importante en el panorama agropecuario nacional.
En efecto, la producción ovina lechera es extremadamente menor que la cárnica, aunque desempeña un papel importante tanto en las provincias centrales como en la cuenca lechera, localizada en varias regiones argentinas.

Actividad ovina en el país:
Después de un año difícil no solo para el país sino para el resto del mundo por la pandemia que recorrió el planeta, un 2020, que alcanzo a un mercado de ovinos con importantes dificultades en el mercado de ovinos, ya que los ovejeros registraron pérdidas productivas y económicas.

En el último invierno, los productores ovinos de la región patagónica sufrieron los efectos de las tormentas de nieve que dejaron a una gran cantidad de animales inmovilizados por varias semanas.

Ante ese panorama, el ganado sobreviviente presentó condiciones físicas desfavorables para las fiestas de fin de año, lo que ocasionó un severo impacto en el precio de venta al consumidor final argentino.

Ovinos al mundo:
Por otro lado, la situación del mercado internacional del ganado ovino ha sido diferente. Entre enero y octubre de 2020, la exportación fue de unas 3.892,11 toneladas de carne, reflejando un aumento del 38% en las exportaciones de ganado ovino, teniendo en cuenta el mismo período en 2019.
En el ultimo años, Argentina vendió carnes a:
China: 519,04 toneladas.
Omán: 514,88 toneladas.
Israel: 478,45 toneladas.
Brasil: 312,33 toneladas.
España: 308,54 toneladas.

Argentina sigue con sus vínculos comercial para la exportación de ovinos con Holanda, Portugal, Francia, Bélgica, entre otros países, totalizando, de esta manera, ya son 93 mercados abiertos distribuidos en cinco continentes.
Por lo tanto, más allá de las dificultades experimentadas en tiempos recientes, es evidente el elevado potencial de desarrollo de la producción ovina en la Patagonia y el país en general, así como el peso de Argentina en la comercialización mundial de ganado ovino y sus productos derivados.
En definitiva, no solo de la vaca vive el hombre tenemos otra alternativa y esa es la producción ovina, que  tiene un papel fundamental en la economía de nuestro país, y generando hoy muchos puestos de trabajo en cada uno de los eslabones de la cadena de producción.