Semana Política: La economía familiar sufre la pandemia

El último reporte del Ministerio de Salud informó que la totalidad de casos en la Argentina asciende a 4.426 contagiados, de los cuales 220 han fallecido y 1256 se han recuperado.

Argentina lleva 42 días días de una cuarentena exitosa. El número de casos y fallecimientos es bajo con respecto a otros países de la región. A nivel mundial, el virus infectó a más de 3 millones de personas.

Obvio que la prioridad es la lucha contra la enfermedad, pero, el tiempo pasa, y mientras esto ocurre, la economía paralizada de un país en emergencia, cruje.

Las familias se endeudan. Cada hogar debe en promedio unos 150 mil pesos. En abril más del 80% de los hogares acumuló algún tipo de deuda. Es que la falta de ingresos durante la cuarentena provocó serios problemas para cumplir con los compromisos económicos.

Entre las deudas no bancarias, los más frecuentes en abril fueron los atrasos en servicios como luz, gas, agua, teléfono, cable, internet o expensas, que afectó al 70% de los hogares.

En este sentido, crece la preocupación entre los administradores de consorcios por el impago de las expensas, en especial en los de oficinas comerciales.

Hay casi 11 millones de hogares argentinos (el 78,4% del total) que en abril se endeudaron con una entidad no bancaria. El 20,3% de la deuda no bancaria fue mora en servicios, 19,9% impuestos impagos y 18,6% con prestamistas.

Dejar de pagar compromisos y acumular deudas fue una de las estrategias de las familias para sobrevivir sin ingresos o con recortes de ingresos en marzo y abril.

Ahora, a principios de mayo esa situación se agravará, incluso a pesar de las ayudas del Estado, que hoy se están utilizando mayormente para alimentos y otros gastos corrientes necesarios e impostergables.

En el caso de las deudas bancarias, las familias deberán afrontar enormes cargas de intereses si el gobierno no toma medidas sobre ese costo. Incluso la refinanciación automática de tarjetas de las tarjetas de crédito que cobra en conceptos de intereses y moras, cifras impagables.

Pero volviendo al causante de todos estos males, el Coronavirus, Daniel Gollán, ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, estimó que el pico de contagios llegará en junio.

El funcionario detalló el proceso por el cual se irán habilitando sectores productivos bajo un estricto protocolo.

«Estamos en un comité de crisis analizando el día a día. Desarrollamos un mapa de riesgo para ver en qué lugar se puede abrir tal actividad con muchos recaudos: sin aglomeración social, con uso de barbijos”.

En paralelo a la atención de la emergencia alimentaria para los sectores vulnerables de la Argentina el Gobierno Nacional empezó a diseñar un “camino de salida de la cuarentena» con un fondo especial de 20.000 millones de pesos destinado a programas de capacitación, créditos y compra de maquinarias para aquellas personas de la economía informal.

“Estamos atendiendo fuertemente a los sectores desprotegidos en cuanto a la cobertura de alimentos pero también ya pensamos un plan para armar una salida ordenada con trabajo de esta cuarentena”, explicó el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

De esta manera, el Gobierno buscará atender a unos 4,5 millones de personas que se encuentran en la economía informal a quienes se asistirá en adelante con créditos para comprar maquinaria, capacitación en diferentes oficios y elaboración de proyectos de la economía popular.

El presidente Alberto Fernández, no admite el mínimo margen de error entre sus funcionarios. Expulsó de su gobierno al titular de la Anses, Alejandro Vanoli, que tuvo en su gestión un par de hechos desafortunados.

Al primer mandatario se le acabó la paciencia y eyectó al primero de sus colaboradores, un hombre con pasado kirchnerista, pero que en los últimos tiempos fue casi abandonado por quienes lo apadrinaban. Fernanda Raverta, mujer alineada a La Cámpora, ya lo reemplazó

En la Casa Rosada ya trabajan con la proyección de que las restricciones que impone la lucha contra el coronavirus durarán todo el año. Habrá nuevas flexibilizaciones en el camino, pero la pandemia, según los funcionarios que orbitan cerca del Presidente, vino para quedarse.

Este escenario, sumado a la crisis económica, cambió todo. El equipo de Gobierno está a prueba. «Todos tienen que renovar el compromiso», advirtió un hombre al tanto de las conversaciones del jefe del Estado con sus colaboradores más estrechos.

Por otra parte, la ministra de Justicia Marcela Losardo aseguró que “nadie está de acuerdo con sacar a violadores o asesinos a la calle» y remarcó que “es el Poder Judicial quien toma la decisión” de otorgar las prisiones domiciliarias en el marco de la pandemia. Dijo que desde el Ejecutivo no habrá indultos, ni amnistías, ni conmutación de penas.

Sin embargo muchos presos salieron. Y el jueves por la noche, la gente convocada a través de las redes sociales hizo que las cacerolas truenan y, cuando ello ocurre los gobiernos tiemblan.

De repente, sin una cara que los convoque, decenas de miles de argentinos salieron a los balcones a protestar contra la salida multitudinaria de presos que alegan el peligro de contagiarse el coronavirus.

Un claro llamado de atención para un gobierno que hasta el momento estaba acostumbrado a los aplausos