Con una cáscara intimidante y un aroma inconfundible, el durián se convirtió en un símbolo de Malasia. Su cosecha moviliza a miles de productores y comerciantes y forma parte de una tradición con fuerte impacto económico y cultural
La temporada de cosecha del durián transforma cada año distintas regiones de Malasia en un escenario de intensa actividad. A fines de junio, en las plantaciones de Karak y Bentong, los frutos maduros caen de manera natural y son recolectados para abastecer mercados, puestos callejeros y centros de distribución que reciben a miles de compradores.
Reconocido por su cáscara cubierta de espinas y su penetrante aroma, el durián despierta opiniones opuestas: mientras algunos lo evitan por su olor, otros lo consideran un auténtico manjar.
En el país se cultivan numerosas variedades, aunque la “Musang King” es la más codiciada por su pulpa cremosa, su color amarillo intenso y su sabor equilibrado entre lo dulce y un leve toque amargo.
Además de consumirse fresco, forma parte de helados, postres y otras preparaciones típicas. Con una producción anual que supera las 550.000 toneladas, Malasia consolidó al durián como uno de sus productos agrícolas más valiosos, impulsado tanto por el consumo interno como por la creciente demanda de mercados internacionales, especialmente el chino.
Árboles de durián plantados en una huerta en la ladera de una colina en Karak, en el estado de Pahang, MalasiaMOHD RASFAN – AFPSemillas germinadas de la variedad «Durian Kampung»MOHD RASFAN – AFPPlantines de durián «Black Thorn» injertadas en un vivero de Karak, en el estado de PahangMOHD RASFAN – AFPEsta fruta espinosa, presente en todo el sudeste asiático, se presenta en numerosas variedades. En Malasia, la apreciada variedad «Musang King» se consume localmente y se exporta, principalmente a ChinaMOHD RASFAN – AFPA diferencia de otros países productores de durián, Malasia prioriza la calidad artesanal sobre la producción masivaMOHD RASFAN – AFPMalasia, que produce más de 550.000 toneladas de durián al año, se encuentra actualmente en plena temporada de cosechaMOHD RASFAN – AFPEl fruto puede pesar entre uno y cuatro kilos y alcanzar hasta 30 centímetros de largoMOHD RASFAN – AFPSu cáscara gruesa protege una pulpa de textura cremosa, rica en azúcares y grasas naturales, que se consume fresca o en postres, helados y dulcesMOHD RASFAN – AFPSu aroma intenso y penetrante es tan característico que suele generar reacciones opuestas: mientras algunos lo comparan con cebolla, queso fermentado o ajo, otros encuentran notas dulces y cremosas que anticipan el sabor de su pulpaMOHD RASFAN – AFPSu popularidad dio origen al llamado «turismo del durián». Cada temporada, miles de turistas llegan a zonas productoras como Penang y Raub para probar la fruta fresca directamente en las plantacionesMOHD RASFAN – AFPTorta de queso «Musang King», elaborado con esta apreciada variedad de durián como uno de sus ingredientes principalesMOHD RASFAN – AFPUna mujer vende durianes en una tienda de Kuala Lumpur a través de una transmisión en vivoMOHD RASFAN – AFPEl cendol con pulpa de durián «Musang King» es una versión gourmet de uno de los postres más populares de MalasiaMOHD RASFAN – AFPMás allá de su valor gastronómico, el durián representa una importante fuente de ingresos para miles de productores. En Malasia, gran parte de la producción se destina a la exportación, especialmente al mercado chino, donde la demanda continúa en aumentoMOHD RASFAN – AFP