Mar del Plata: «por el cornalito se divide las «aguas»»

La alicaída flota de lanchas amarillas que tras distintas situaciones viene perdiendo terreno a lo largo de estos últimos años, anualmente espera que se acerquen especies a su cercano alcance para intentar redondear una buena temporada. Digamos que cada lancha ya termina siendo una familia, además de escuela de muchos hoy patrones de embarcaciones mayores, es que sus integrantes no rotan, es además del lugar de trabajo el del encuentro diario mientras el viento no asome.

En las lanchas se trabaja sobre recursos específicos, anchoita, caballa, pejerrey, pescadilla, alguna corvina y eventualmente algún mero y anchoa de banco sobre la restinga de Mogotes; pero, llegado el verano el tradicional cornalito tiene interés superlativo, primero porque esta a un puño de la rompiente (muy cerca) y segundo porque cuando aflora el auge de la temporada estival en la costa, es una preciada especie para acompañar rabas y chipirones. Las lanchas lo esperan, pero surgió una disputa que por supuesto no llega más que alguna discusión y malestar. Debido al precio, y a la demanda, algunas embarcaciones costeras menores desarmaron al oficio que iban para buscar también el cornalito.

Un mercado que no da para tantos y que en la medida que no abunde en el muelle, el precio lo hace atractivo para las embarcaciones menores que lo esperan todo el año. Las discusiones no se hicieron esperar, el muelle, siempre « como una escuela de todas las cosas «, fue testigo de acaloradas disputas. » No es posible que Uds. que se quejan que los fresqueros le sacaron el trabajo e inundaron de anchoita y magru el muelle, ahora nos vengan a molestar a nosotros. Esperamos un año para esto y resulta que ahora están todos armando para agarrar cuatro cornalitos. Nunca visto, esto no paso nunca en la banquina «, se quejaba un tripulante, mientras encajonaba delicadamente lo producido ayer.

Cosas que pasan en el muelle. Lo importante es que al menos el recurso está cerca y las lanchas son parte del mismo a pesar de la competencia de otras embarcaciones de un poco mayor porte.

Fuente: Pescare