6 octubre, 2026

Del queso a la leche solidaria

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La venta del gigantesco producto lácteo resultó en la compra de tres toneladas de leche en polvo, que equivalen a 120.000 vasos, y serán distribuidas en distintos comedores y merenderos de Villa María y Villa Nueva.

Del queso a la leche solidaria
Durante la entrega de la leche, que se realizó frente a la Municipalidad y la plaza Independencia.

Por Redacción El Diario del centro del país

Lo que comenzó con 10.000 litros de leche donados por productores de la cuenca lechera de Villa María y la región terminó convertido en una ayuda concreta para familias que atraviesan dificultades. Y es que el queso gigante solidario de 1.000 kilos, una de las imágenes que dejó la MECA 2026, completó ayer su recorrido con la entrega de más de tres toneladas de leche en polvo destinadas a comedores, merenderos e instituciones sociales.

La iniciativa había reunido a productores, empresas, trabajadores de la industria láctea, instituciones educativas y organizaciones sociales alrededor de un mismo propósito. La leche donada se transformó en un queso de dimensiones extraordinarias por maestros queseros en la planta de L.C.A. SRL, en articulación con la Escuela Superior Integral de Lechería (ESIL), y el queso se puso la venta con un destino solidario.

El resultado de esa cadena fue presentado este miércoles en la Municipalidad de Villa María: más de tres toneladas de leche en polvo, equivalentes a unos 120.000 vasos de leche, que ahora serán distribuidas entre distintos espacios que asisten cotidianamente a personas y familias de la región.

En la presentación estuvieron presentes el presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Inglese; el secretario de Servicios Urbanos, Ángel Quaglia; el secretario de Vivienda, Hábitat y Desarrollo Social de Villa Nueva, David Ruiz; el presidente de la Sociedad Rural Villa María, Juan José Reale; el titular de ENRED, Enrique Méndez Paz; el representante legal del Instituto La Santísima Trinidad, Alfredo Gadara; el gerente industrial de Fábrica de Alimentos Santa Clara. S.A, Fernando Spárvoli; el responsable de Logística de la Fundación Banco de Alimentos Córdoba, Francisco Crespo; así como el director de TodoAgro y organizador de la MECA, José Iachetta. 

Todo inicio en el campo

 A su turno, José Iachetta destacó que detrás de la entrega existe una cadena de voluntades que comenzó con los productores que decidieron donar la materia prima.

“Cuando pusimos en marcha este mecanismo, queríamos activar la solidaridad de esta sociedad, que no le escapó ni un milímetro al desafío que se propuso”, señaló.

Iachetta recordó que fueron los productores de la región quienes aportaron los 10.000 litros de leche que hicieron posible la elaboración del queso gigante, que luego fue probado por más de mil personas.

“Desde entonces hemos soñado con este día. Nos parece que es un modesto aporte, porque sabemos que no resuelve el hambre que en muchos hogares existe hoy. Estamos en tiempos muy críticos, pero sí creemos que es una señal que ojalá pueda multiplicarse”, sostuvo.

Para el organizador de la MECA, además, la experiencia permitió construir un puente entre dos sectores que muchas veces aparecen separados: el campo y la ciudad, y señaló: “Estamos felices no solo por tender una mano a la sociedad, por generar estos puentes entre campo y ciudad, sino también porque creemos que no deben olvidar que los lácteos son fuente de vitaminas, de calcio, de minerales y de proteínas”.

En ese recorrido también tuvo un papel central la Fábrica de Alimentos Santa Clara SA, empresa que acompañó la iniciativa y realizó un aporte para concretar la entrega de la leche en polvo.

“Santa Clara está disponible para estas iniciativas, cuenten con nosotros el año que viene para cualquier iniciativa que se les venga a la cabeza”, expresó su gerente industrial, Fernando Spárvoli, quien destacó el entusiasmo generado por la participación de los distintos actores.

Una gran  ayuda

Durante el acto, el secretario de Desarrollo Humano y Territorio de Villa María, Agustín Turletti Mino, puso el foco en el impacto que tendrá la leche en polvo para las instituciones que reciben asistencia.

Guíaslocales y de ciudades

“Queremos agradecer la generosidad de todo el equipo de TodoAgro, de la Sociedad Rural, a la gente de Santa Clara, del Banco de Alimentos y a los compañeros de Villa Nueva por este acto de generosidad, donde se ve que el trabajo público-privado siempre da buenos frutos”, expresó.

El funcionario vinculó además la entrega con el incremento de las demandas alimentarias que reciben actualmente los municipios. Según señaló, Villa María acompaña a más de 2.800 familias mediante el módulo alimentario y a otras 2.500 personas que concurren a comedores y merenderos.

“En la ciudad tenemos más de 30, a los cuales el Estado municipal acompaña y trata de estar cerca”, indicó Turletti Mino, quien también cuestionó el “desfinanciamiento del Gobierno nacional” y sostuvo que los municipios deben afrontar cada vez mayores demandas.

En ese contexto, remarcó la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre el Estado, las empresas, los productores y las organizaciones sociales.

“Desde Villa María estamos dispuestos a seguir trabajando juntos”, concluyó.

Un gesto que se multiplica

La leche en polvo será distribuida entre comedores y merenderos de Villa María y Villa Nueva, instituciones de la región, el Banco de Alimentos de Córdoba y el Ente Regional de Desarrollo (ENRED).

De esta manera, el queso que alguna vez ocupó un lugar central en la escena de la MECA vuelve ahora a las comunidades bajo otra forma. Aquellos 10.000 litros de leche que llegaron desde los tambos de la región se transformaron, primero, en un queso de una tonelada, y después, en más de tres toneladas de leche en polvo.

Más allá de las cifras, la iniciativa dejó una experiencia que sus protagonistas buscaron poner en valor: cuando una donación inicial consigue sumar a productores, industria, instituciones educativas, empresas, municipios y organizaciones sociales, el resultado puede volver a la comunidad convertido en alimento.

El queso gigante fue apenas el comienzo. La verdadera dimensión de esa pieza de 1.000 kilos empieza a verse ahora, cuando su venta se transforma en leche para quienes más la necesitan.

Fuente: Diario del Centro del País

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